El hecho violento ocurrió la noche del 11 al 12 de junio en el sitio de desplazados de Lala y dejó también a una decena de personas heridas.
Por este motivo, la oficina regional de la ONU condenó “en los términos más enérgicos el despreciable ataque”, reseña una publicación en Twitter.
La #MONUSCO condamne avec la plus grande fermeté l’attaque ignoble survenue dans la nuit du 11 au 12 juin dans le site de personnes déplacées de Lala (situé à 75 Km de Bunia, Territoire de Djugu, Ituri) ayant fait plus de 45 mort.
COMMUNIQUÉ DE PRESSE https://t.co/OLY50xzNoe— MONUSCO (@MONUSCO) June 12, 2023
ONU condena el atentado
En un comunicado, la jefa de la Monusco, Bintou Keita, confirmó esos datos y condenó “con la mayor firmeza el despreciable atentado”.
“Este ataque constituye una grave violación del derecho internacional”, subrayó Bintou Keita, jefa de la Monusco, además advirtió que “los ataques deliberados contra la población civil pueden constituir crímenes de guerra”.
Asimismo, instó a las autoridades congoleñas a abrir una investigación y llevar ante la justicia a los autores de estas “ejecuciones sumarias”.
Rebeldes de Codeco
El acto terrorista fue perpetrado por el grupo rebelde Cooperativa para el Desarrollo del Congo (Codeco), facción armada de la comunidad lendu activa en el conflicto de la región de Ituri en el noreste del país.
“Los milicianos de Codeco mataron a 41 personas en ese campo, hubo siete heridos y varios alojamientos fueron incendiados. Es el recuento provisional”, declaró más temprano en un primer conteo a medios locales Richard Dheda Kondo, presidente de la jefatura de Bahema Badjere, en la provincia de Ituri.
“Para esta masacre fueron utilizadas armas blancas (como machetes) y armas de fuego”, añadió, citado por EFE.
Las comunidades lendu (agricultores) y hema (pastores) mantienen una disputa desde hace tiempo alimentado por las milicias rebeldes y el Ejército que provocó miles de muertes entre 1999 y 2003.
A mediados del pasado mayo, la jefa de la Monusco alertó de qué al menos 518 civiles murieron en Ituri a manos de los grupos armados -sobre todo Codeco- desde diciembre de 2022 hasta ese momento.






