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Espacio Público: La vida del periodista Mario Sosa cambió en 30 minutos
Hasta hace un año el periodista Mario Sosa dirigió el diario regional El Caroreño, medio de comunicación que fue asediado y, posteriormente, quedó desarticulado a raíz de la publicación de una nota en la que se recogió parte de los eventos que ocurrieron en agosto de 2024 dentro de la Cámara Municipal del Municipio Torres, en el estado Lara (noroeste).
El Caroreño cerró su versión impresa el 25 de enero de 2020, después de más de 20 años de circulación. Por la crisis económica y la falta de efectivo, el equipo gerencial decidió apagar sus rotativas y pasar al mundo digital al 100 %. 1.
Luego del cambio de formato, Sosa siguió al frente del portal informativo, hasta agosto de 2024, cuando se suscitaron una serie de eventos que vulneraron la libertad de expresión y el ejercicio del periodismo libre.
El 7 de agosto, agentes del Comando Nacional Antiextorsión y Secuestros (CONAS) acordonaron los alrededores de las oficinas donde funciona el medio: “En estos momentos el Conas tiene acordonado los alrededores donde funciona el medio El Caroreño en el municipio Torres, en Carora. No hay acceso a esa zona. Recordamos a las autoridades que en Venezuela informar no es delito”, expresó el Colegio Nacional de Periodistas.
En estos momentos el Conas tiene acordonado los alrededores donde funciona el medio El Caroreño en el municipio Torres, en Carora. No hay acceso a esa zona. Recordamos a las autoridades que en Venezuela #InformarNoEsDelito
— CNP LARA (@Cnp_Lara) August 7, 2024
Horas después ocho funcionarios del Conas allanaron la sede del Diario El Caroreño, revisando documentos, carpetas, preguntando por el director y quitándole los teléfonos celulares a la secretaria y el conserje del lugar2. Esa misma semana registramos 29 casos contra el derecho a la libertad de expresión en el contexto postelectoral.
A partir del 12 de ese mes ocurrieron varios eventos en la Alcaldía del Municipio Torres: Javier Oropeza salió del despacho y la Cámara Municipal nombró a Lasmit Verde, de tendencia oficialista, como alcaldesa encargada 3.
El día 19 la Plataforma Unitaria hizo un pronunciamiento al respecto y Sosa escribió una nota que tituló “Golpe de Estado en Carora”. Posteriormente, en horas de la tarde, comenzó a recibir mensajes a través de la aplicación WhatsApp: le decían que irían por él. Los mensajes provenían de algunos de sus colegas periodistas.
Él pensó que esta advertencia era por su cercanía con el alcalde del municipio Torres, Javier Oropeza y su familia. “Eso me ponía en blanco totalmente visible por tener ese contacto tan cercano porque si daban conmigo, podrían llegar al alcalde poque sus comunicados los publicaba yo, los videos también los editaba yo. ¡Era como su periodista personal!”, expresó Sosa.

Tenía 30 minutos para salir de su casa
A Mario le indicaron que tenía solo 30 minutos para salir de su casa. No tenía mucho tiempo para pensar sino para actuar. Tomó unas mudas de ropa, su pasaporte, treinta dólares en efectivo, le avisó a su vecina lo que ocurría y le pidió que por favor estuviese pendiente de sus mascotas.
En menos de una hora tuvo que dejar atrás todo lo que alcanzó con su trabajo: su techo y vehículo propio, sus enseres, sus mascotas, su empleo, su vida. No le dio chance de despedirse de su familia que vive en otra ciudad. Solo recibió las bendiciones de su vecina.
“Dejé mis perras, mi casa, mi todo. No me dio chance ni de llorar. ¡Me fui!”, dijo en entrevista a Espacio Público.
Recibió varias instrucciones para poder salir de Venezuela. Pasos que siguió al pie de la letra. Contó también que durante el trayecto logró calmarse y dormir un poco, para luego despertar y tratar de entender lo que estaba viviendo. Lo más cerca que tenía era un futuro incierto.
Mario se describe como un hombre sensible y muestra su vulnerabilidad como ser humano, pero a la vez se define como un venezolano de acero. Está convencido de que existen dos vías: estancarse o salir adelante. Él optó por la segunda opción y ver el lado positivo.
“Salir del país y ganarse la vida en otra nación no es tan fácil porque se requiere ganar lo indispensable para cubrir necesidades básicas como la alimentación y vivienda”, agregó.
Un hombre fuerte y resiliente
—¿Cómo incidió este cambio en tu vida?
— No me había dado cuenta de lo fuerte y resiliente que soy. Esto no es para todos. Llegar a un país sin tener un centavo o tener plata por colaboraciones de amigos, de tener una cama propia a dormir en el piso en un rincón, ahí me di cuenta de que la vida me cambió en 30 minutos y que solo dependerá de mí si me quedo o avanzo. Decidí avanzar.
Mario narra que la frustración y las ganas de hacer cosas se juntan ante un contexto como el de él, tras no saber por dónde empezar desde cero en otra ciudad y en otro país. “Me estaba volviendo loco en la residencia, pegado al teléfono actualizando la web, las redes y tratando de hacer el minuto a minuto con la noticia, gastando saldo sin tener ningún tipo de ingreso. Miré al techo y dije: ¡Basta, vamos a salir a la calle!”.
Tras esa llamada de atención personalísima, decidió ponerse su mejor camisa y empezó a tocar puertas en búsqueda de empleo, no como periodista, pero sí alguno que le permitiera percibir ingresos y mantenerse en el nuevo país que lo recibió.
No todo resultó color de rosa. Su primer empleo fue en una pizzería como aseador. Ahí duró cuatro días porque recibió malos tratos. Las humillaciones siguieron en un café donde trabajó durante dos meses. Él aseguró que estos tratos los recibió por el simple hecho de ser venezolano.
Adicionalmente, expresó que hizo las gestiones con una organización no gubernamental para recibir una ayuda económica y poder costear gastos médicos (chequeos de rigor), aunque también tuvo que vender algunas de las propiedades que dejó en Venezuela para cancelar deudas.

Recibió su título a distancia
Pero a Mario le faltaba algo en su carrera: su título como comunicador social. Aunque estuvo al frente de la dirección de El Caroreño, a la par estaba terminando su licenciatura, cuyo trabajo final de grado y graduación no pudo estar presente sino de manera virtual. Una amiga en Venezuela fue quien recibió el título en su nombre.
“Tuve que defender mi tesis online. Hice maromas para poder defender la tesis y apelar a la lágrima para que me entendieran lo que se vive en Venezuela”, contó.
No obstante, la vida “puso a un ángel en el camino”. Una amiga lo enlazó con un el dueño de un bar, quien necesitaba una persona. Mario aceptó el horario de 6:00 p.m. a 12:00 a.m. para atender la cantina.
“Tengo meses trabajando con él. Me dio la confianza. Gracias a él tengo cama porque yo dormía en el piso. También gracias a su recomendación conseguí un apartamento porque aquí donde estoy no les arriendan a los venezolanos.
— ¿Cómo quedó el equipo de El Caroreño?
— Desarticulado. Éramos cinco integrantes.
Mario Sosa contó que figuras del oficialismo todavía preguntan por él en Carora para saber hacia dónde se fue. Por lo pronto, no regresará a Venezuela. Considera que tendrían que pasar, al menos, unos cinco años para volver.
La realidad de Mario ejemplifica y recuerda a lo que viven otros periodistas que tuvieron que salir del país, cambiar de oficio o autocensurarse a causa de la persecución contra la libre expresión en el país, posterior a las elecciones presidenciales del 2024.
Cortesía Espacio Público
Mario Sosa, el periodista que le cambió la vida en 30 minutos
Nota publicada 25 de Agosto 2025
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Aniversario sumergido en injusticia
Aniversario sumergido en injusticia
Este 26 de julio, el diario El Caroreño arriba a su vigésimo sexto aniversario a pesar de la toma arbitraria por una orden presidencial el pasado 7 de agosto del año 2024.
El Caroreño ha sido un medio de comunicación resiliente: sus páginas sucumbieron ante una crisis económica y tuvo que evolucionar hacia el cambio digital —que medianamente se integraba a un espacio en la web y en las redes sociales—, pero se mantuvo firme para ser la plataforma de todos los torrenses.
Cumple 26 años el medio de comunicación por excelencia que vive en el corazón de una tierra que ocupa más del 60 % del estado Lara.
El ataque cobarde de quienes se tiñen de ideologías mediocres fue el responsable de arremeter contra una empresa que generaba empleo de manera directa e indirecta.
Durante estos casi dos años de ataques y de robos descarados por parte de los cuerpos de seguridad —que están plenamente identificados—, en los que se llevaron equipos reporteriles y de oficina, rotativas que estaban ancladas al suelo, automóviles y mobiliario, entre otras cosas, se deja entrever la miseria de quienes ejercen el poder municipal y sus simpatizantes.
No olvidamos a quienes han sido cómplices de este atroz crimen contra la libertad de expresión y tenemos muy presentes a quienes han sido solidarios.
Quizás se siente nuestra ausencia, pero no estamos ajenos a lo que sucede en nuestro terruño.
Más temprano que tarde la justicia llegará y tendremos la primicia de compartir con todos nuestros lectores y seguidores que El Caroreño seguirá siendo esa ventana comunicativa de una población llena de valores y arraigo.
En este aniversario no celebramos, pero sí recordamos que tenemos un compromiso con lo que nos da identidad, porque somos el diario de los torrenses.
Mario José Sosa Salas
Director Diario El Caroreño






